Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Enfermedad Vascular Cerebral
(EVC) se define como un síndrome clínico caracterizado por el rápido desarrollo de síntomas y/o signos
correspondientes usualmente a afección neurológica focal, y que persiste más de 24 horas, sin otra causa
aparente que el origen vascular.
     De vital importancia es reconocer que la EVC, como síndrome completo, es producido por una gran cantidad
de patologías diversas, que terminan en la oclusión y/o ruptura de un vaso arterial ó venoso. Los grandes grupos de EVC conocidos
se dividen en: isquémia cerebral, hemorragia cerebral, y trombosis venosa cerebral (Figura 1).
     La adecuada clasificación por parte del clínico de los eventos vasculares cerebrales tiene importancia debido
a que cada subtipo de EVC tiene factores de riesgo, pronóstico, recurrencia, y tratamientos diferentes.
     Haciendo click en la barra de la derecha podrá acceder a información
sobre los diferentes subtipos de EVC tanto isquémica como hemorrágia.